Aviso de cierre del vestÃbulo del edificio oeste en Lucile Packard Children’s Hospital Stanford
La aspiración ocurre cuando alimentos, lÃquidos o saliva que deberÃan tragarse entran en la tráquea o en las vÃas respiratorias y, en algunos casos, en los pulmones, en lugar de descender por el esófago hasta el estómago. También puede ocurrir cuando un niño inhala un cuerpo extraño o cuando el reflujo gástrico sube desde el estómago e ingresa en las vÃas respiratorias.
Los sÃntomas clásicos de la aspiración son tos, respiración húmeda o congestionada, y ojos llorosos después de tragar al beber o comer, o al introducir alimentos sólidos (como en el caso de la alimentación complementaria dirigida por el bebé). En los bebés, la aspiración también puede producir un sonido húmedo o gorgoteante durante o después de la lactancia. Si bien la aspiración puede ocurrir con cualquier alimento o lÃquido, los lÃquidos de consistencia más fluida (como el agua, los jugos, la fórmula infantil o la leche) son los que se aspiran con mayor frecuencia.
La aspiración es más frecuente en la primera infancia, sobre todo en los bebés prematuros, pero puede ocurrir en cualquier momento de la infancia. Los bebés prematuros corren un mayor riesgo de aspiración porque su capacidad para deglutir no está completamente desarrollada y es posible que no sean capaces de realizar una deglución coordinada y oportuna. Una falta de coordinación entre la succión, la deglución y la respiración puede provocar una deglución mal sincronizada, lo que puede hacer que el lÃquido ingrese en las vÃas respiratorias. En los niños mayores, es más probable que la aspiración aparezca junto con trastornos neurológicos o neuromusculares, como durante convulsiones o cuando hay anomalÃas anatómicas (fÃsicas) o estructurales. A menudo, la aspiración tiene más de una causa.
Muchos niños pequeños superan con la edad los problemas de deglución que provocan la aspiración. Nuestra tarea consiste en velar por su seguridad mientras crecen y descartar una aspiración crónica (persistente). Esto incluye detectar cualquier problema anatómico que pueda estar produciendo la aspiración, asà como identificar la aspiración silenciosa (que ocurre sin signos ni sÃntomas evidentes). Si detectamos la aspiración de forma temprana y la tratamos, es muy probable que su hijo se recupere sin problemas.
Se desconoce en gran medida la prevalencia de la aspiración, y es probable que la aspiración patológica (relacionada con una enfermedad) esté subdiagnosticada. Todas las personas tienen la capacidad de aspirar pequeñas cantidades, como por ejemplo, tragar pequeñas cantidades de saliva que ingresan a las vÃas respiratorias durante el sueño. Nuestro cuerpo puede afrontar episodios menores de aspiración de ese tipo de vez en cuando. En ocasiones, los niños pueden ahogarse con agua si beben demasiado rápido, o pueden tener un episodio de tos o ahogo al comer determinados alimentos que no son adecuados para su edad. Pero si su hijo tiene episodios de aspiración con frecuencia, por ejemplo, cada pocos sorbos de una bebida, es probable que haya una causa subyacente que deba identificarse. A esto lo llamamos aspiración crónica y patológica (relacionada con una enfermedad), y es importante detectarla y tratarla.
La deglución consiste en una serie compleja de movimientos y respuestas neurológicas, por lo que los niños que tienen cualquier tipo de problema de coordinación relacionado con ese proceso corren el riesgo de que la secuencia de deglución y respiración no se sincronice correctamente. Los niños que padecen anomalÃas anatómicas en la garganta o las vÃas respiratorias (como una hendidura en la laringe o un orificio o fÃstula en el esófago) también pueden tener un mayor riesgo de aspiración, incluso si la función motora que se utiliza para tragar es por lo demás normal. En ocasiones, alguna parte de las vÃas respiratorias del niño no funciona correctamente durante la deglución, como ocurre en los trastornos del movimiento de las cuerdas vocales, por ejemplo, en la parálisis de las cuerdas vocales.
En los pacientes que presenten signos o sÃntomas de aspiración en cada comida, como tos, congestión o dificultad para respirar durante la lactancia materna o la alimentación con biberón, se debe considerar la posibilidad de que haya aspiración. En ocasiones, la aspiración es silenciosa, lo que significa que se produce sin que el niño presente tos ni ninguna reacción anormal. Como resultado, la aspiración crónica puede presentarse con sÃntomas similares a los de otras afecciones. Por ejemplo, si su hijo presenta problemas recurrentes o prolongados en las vÃas respiratorias superiores (como resfriados repetidos y prolongados) o una enfermedad pulmonar sin causa aparente (como neumonÃas recurrentes) que no se pueda atribuir a ninguna otra afección, es posible que padezca de aspiración. En estas circunstancias, es posible que su hijo presente sÃntomas similares a los del asma, pero que no respondan bien a los medicamentos. Si esto describe a su hijo, se debe considerar la posibilidad de que padezca aspiración.
Si su hijo tiene episodios frecuentes de aspiración, debe ser evaluado por un ´Ç³Ù´Ç°ù°ù¾±²Ô´Ç±ô²¹°ù¾±²Ô²µÃ³±ô´Ç²µ´Ç pediátrico, también conocido como especialista en otorrinolaringologÃa (ORL). Lo ideal serÃa que su hijo fuera atendido en un centro especializado en problemas de las vÃas respiratorias y de la deglución, como nuestro Centro de Reconstrucción Aerodigestiva y de las VÃas Respiratorias o nuestro Centro de Trastornos Pediátricos de la Voz y la Deglución. De esta manera, podrán intervenir numerosos expertos de diferentes especialidades con formación especÃfica en trastornos de la alimentación y la deglución, lo que garantizará que su hijo reciba un diagnóstico exacto y una atención integral.
La aspiración no siempre es evidente o fácil de diagnosticar. Por eso ofrecemos una amplia gama de pruebas para detectar la aspiración y, cuando sea posible, identificar la causa exacta. Dado que atendemos a un gran número de niños con aspiración y trabajamos con un equipo multidisciplinario de expertos, podemos identificar incluso los signos más sutiles de aspiración.
Por lo general, empezamos por observar a su hijo en la clÃnica mientras come y bebe, para detectar cualquier signo o sÃntoma de aspiración. Esta prueba se lleva a cabo con un patólogo del habla y el lenguaje y un ´Ç³Ù´Ç°ù°ù¾±²Ô´Ç±ô²¹°ù¾±²Ô²µÃ³±ô´Ç²µ´Ç, quienes observan simultáneamente la alimentación y la deglución y realizan una exploración fÃsica. También evaluamos las diferencias anatómicas que puedan provocar una aspiración. Para obtener más información, solemos realizar un estudio de la deglución. Estos exámenes se complementan entre sà y proporcionan información diferente, por lo que es posible que a su hijo le hagan más de uno:
Nuestro Centro Multidisciplinario de Trastornos Pediátricos de la Voz y la Deglución es una de las clÃnicas más avanzadas de California, donde ´Ç³Ù´Ç°ù°ù¾±²Ô´Ç±ô²¹°ù¾±²Ô²µÃ³±ô´Ç²µ´Çs, patólogos del habla y el lenguaje, terapeutas ocupacionales, y nutriticionistas brindan atención para trastornos de la voz y la deglución, desde los más simples hasta los más complejos. Todos nuestros patólogos del habla y el lenguaje (SLP, por sus siglas en inglés) son miembros de la y se dedican al tratamiento de la aspiración. Tratamos la aspiración de diversas maneras, según las necesidades de su hijo. La terapia de alimentación y/o deglución mejora la forma en que su hijo come y bebe, y suele ser un componente importante del tratamiento. Por ejemplo, podemos mejorar la aspiración de un bebé cambiando las posiciones de lactancia, ajustando el flujo de leche del biberón o espesando los lÃquidos. En ocasiones, combinamos la terapia alimentaria con una intervención quirúrgica si la aspiración se debe a una anomalÃa anatómica.
Si la anatomÃa de su hijo no es normal o no funciona correctamente, podrÃamos considerar la posibilidad de una cirugÃa. La mayorÃa de nuestras cirugÃas son mÃnimamente invasivas y podemos realizarlas a través de la boca sin necesidad de hacer incisiones en la piel. Por ejemplo, su hijo podrÃa tener inmovilidad de las cuerdas vocales, lo que significa que una de las cuerdas vocales no se cierra correctamente para proteger las vÃas respiratorias al tragar, o una hendidura larÃngea pequeña, en la que la laringe no se separa por completo de la faringe o del esófago.
Si su hijo padece una afección anatómica más compleja, como una fÃstula traqueoesofágica —en la que hay un orificio entre la tráquea (el conducto que lleva a los pulmones) y el esófago (el conducto que lleva al estómago)— o una hendidura larÃngea grave o extensa, es posible que necesite una cirugÃa más compleja. Para los casos poco frecuentes y graves de aspiración, contamos con un equipo multidisciplinario que realiza intervenciones quirúrgicas avanzadas. El equipo está formado por cirujanos generales pediátricos, nuestro equipo de reconstrucción de las vÃas respiratorias y nuestros cirujanos cardiotorácicos pediátricos. Somos uno de los pocos hospitales infantiles del oeste de Estados Unidos que ofrece todas las operaciones y procedimientos complejos de este tipo. Â
Para obtener más información, escuche nuestro debate de PedsTalks sobre la aspiración o póngase en contacto con nuestro Centro de Reconstrucción Aerodigestiva y de las VÃas Respiratorias o con nuestro Centro de Trastornos Pediátricos de la Voz y la Deglución.
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